• Utiliza contenedores que tengan aproximadamente 30cm de profundidad. Con esto aseguras que las raíces de tus plantas tengan el espacio necesario para crecer.
  • Utiliza como contenedor cosas que tengas a la mano. Reusa cubetas, huacales, canastas y cualquier otro objeto con la profundidad necesaria.
  • No olvides revisar que tus contenedores tengan drenaje adecuado. Si vas a reusar
    algún objeto casero como una cubeta, asegúrate de perforar su base.                     Un contenedor que no tiene drenaje adecuado acumula demasiada agua. Por esto, las raíces de las plantas pueden pudrirse y generar hongos no deseados.
  • Eleva los contenedores del suelo. Puedes usar ladrillos, piedras o maderas.             Esta es una buena manera de proteger tu azotea, patio o balcón de problemas de humedad, al tiempo que aseguras un adecuado drenaje.
  • Si necesitas forrar el interior de un contenedor que tenga demasiados huecos, como un huacal, recomendamos usar materiales como la mallasombra. Esta tela de tejido abierto, y muy resistente, le dará mejores propiedades a tu contenedor que un plástico.